Una mujer que ha atravesado pérdidas, duelos silenciosos y momentos que rompieron todo… menos mis ganas de seguir.
He aprendido a volver a mí misma una y otra vez, aunque nadie me enseñó cómo.
Por eso decidí crear este espacio: para que otras mujeres también encuentren su camino de regreso.
Sé lo que es sentirse invisible.
Sé lo que es sostener a todos mientras tú te desmoronas por dentro.
Y también sé que merecemos algo distinto. Algo nuestro.
Este no es un sitio perfecto.
Es un refugio.
Una casa emocional donde puedes llorar, sanar, leer, empezar de nuevo o simplemente sentirte acompañada.
Gracias por estar aquí.
Que este sea tu punto de partida.
Y si ya habías comenzado, que sea el lugar donde por fin no tienes que hacerlo sola.